lunes, 30 de enero de 2012

Ciudad de México: Lenta pero voraz


Por Raquel Saavedra

La ciudad de México, una de las más pobladas del mundo, está llena de gente hambrienta. Siempre tiene comida disponible al alcance, y a la mano, del consumidor. Siempre.
En los mercados, calles y avenidas se pueden observar los puestos fijos y los vendedores ambulantes, el carrito empujado a pie o en bicicleta, o simplemente un cajón de madera lleno de dulces que el vendedor carga con sus manos; en las tiendas departamentales, el restaurante o la sección gourmet; en los centros comerciales la zona de comida rápida; en las oficinas la maquinita expendedora de galletas y papas; en las escuelas, la tiendita o la cafetería, y a la salida el vendedor de papitas con salsa y paletas heladas.
Como en todas las grandes ciudades hay servicio de comida a domicilio: garantizado. Tendrás en menos de 30 minutos mucha comida de dudosa calidad a precios excesivos y empacada en un montón de recipientes desechables innecesarios.

Cuando nos transportamos, también hay comida. Si viajas en metro o autobús, subirán vendedores ofreciendo dulces; en las estaciones de trasbordo están los puestos establecidos que se llenan durante la hora de la comida. Si viajas en automóvil,  vendedores ambulantes pasean entre los coches vendiendo botanas, chicles, golosinas y botellas de agua...




Es una de las ciudades más lentas del mundo, en sus  avenidas principales se logra avanzar  a sólo 6 u 8 km por hora. A veces imagino que llegará el día en que alguien tome tu orden en una esquina y te entrege tu comida en el siguiente semáforo. 
Con toda esta comida, moviéndonos a esta velocidad y consumiendo tanta chatarra,  no me sorprende que en el 2013 México ocupará el primer lugar mundial de obesidad, primer consumidor de refrescos y primer lugar en casos de diabetes.
La dieta tradicional en México era muy nutritiva; sin embargo, se ha ido reemplazando por la comida empacada, y el consumo de bebidas hechas a base de frutas se sustituyó por refrescos.

Tengo una firme opinión:  mientras uno no consuma alimentos empacados ni refresco, puede comer moderadamente carbohidratos, grasas y azúcares sin que éstos afecten la salud.
Prometo que en mi platito azul no verán comida chatarra ni bebidas carbonatadas en mi tacita de peltre.  Te invito a que pruebes dejar de lado todo lo que venga en una bolsita sellada o en una botella de plástico, al menos por un mes. 

martes, 24 de enero de 2012

Dinner at the Fair


A friend came from abroad to spend her holidays in Mexico. During her stay she visited several cities and Mexico City was one of them where I volunteered as her personal tour guide. We went to some museums, churches, markets and squares, but to show her a different side of the city life I took her to the fair with some friends. 
Like any local fair, there was several types of games, bumper cars, carousels and a mechanical bull. There was also a wizard announcing to predict one´s fate and a tent that invited people to meet "The Woman-Lizard" Esmeralda; however, as usual, the biggest attraction was the food. 
Taco stands, cotton candy, ice cream, hot-dogs, burgers... Choosing was hard. I started with one of my favourites: "esquites" white corn seasoned with mayonnaise, cheese, lime and chile powder; usually this are served in Styrofoam. I initiated the Plate Project with a simple, "Could you serve my esquites in this cup, please?, and was happy to hear, "Of course my güerita" (In Mexican markets and street stalls, sellers call their buyers Güerita (blondie) regardless of the color of their skin or hair. This custom is used partly because (unfortunately) there is a belief that being called Güerita is flattering and partly because of the habit to do so. Maybe it's time to ask the sellers to call us otherwise!)

I was able to save a Styrofoam cup from this experience and my friend, hearing about  The Plate Project for the first time, was so excited that she asked to borrow my plate to eat pancakes. We continued our tour through the city: cups and plates saved, full bellies and happy hearts.  Next stop: Garibaldi, no visit to Mexico is completed without a night of tequila and Mariachi music!

lunes, 16 de enero de 2012

Comida en la feria


Una amiga vino del extranjero a pasar un tiempo en México, en su recorrido por varias ciudades visitó el D.F por un fin de semana. Le ofrecí mostrarle la ciudad y la llevé a conocer museos, iglesias, mercados y  plazas, pero para enseñarle una cara distinta de la vida en México y variar un poco su agenda fuimos a la feria con algunos amigos.
Como en cada feria, había varios tipos de juegos: carritos chocones, carruseles, un toro mecánico, juegos de destreza, uno que otro lector de cartas que anunciaba poder predecir la suerte y hasta una carpa en donde invitaban a conocer a “Esmeralda la mujer lagarto”. Sin embargo, la mayor atracción es la comida.
Puestos de tacos,  algodón de azúcar, helados, hot dogs, hamburguesas... Elegir algo fué difícil. Yo empecé con uno de mis favoritos, los esquites: granos de maíz sazonados con mayonesa, queso, limón y chile. Normalmente se sirven en unicel, “¿Por favor, me los puede servir en mi tacita?”, “Cómo no güerita” (en México, en los mercados y puestos callejeros los vendedores llaman "güerita" a sus compradoras, ya sean morenas o rubias, en parte porque desgraciadamente existe la creencia que ser  llamada así es halagador, y en parte por la fuerza de la costumbre de hacerlo. Creo que es momento de pedirles a los marchantes que nos digan de otra manera...)

Ahorré un vaso de unicel y uno de mis amigos al conocer el proyecto y entusiasmado al respecto me pidió mi plato prestado y comió pancakes,  que en México son mejor conocidos como “hot cakes”, vasos y platos ahorrados, barriga llena y corazón contento. Continuamos el tour por la ciudad, siguiente parada: Garibaldi, ninguna visita a México se siente completa si no hay una noche de tequila acompañado de musica y Mariachi.

jueves, 12 de enero de 2012

Plate Project

Plate Project: around the world without disposables
Press release

Indie Food starts this year with the sustainability campaign Proyecto Plato / Plate Project, with which we aim to create environmental awareness and reduction of the consumption of Styrofoam and other disposable contaminants in the food industry.

Inspired by The Uniform Project (theuniformproject.com), as of January 2012 we'll put a plate to travel around the world throughout 12 countries returning to Mexico in 2013.

The main objective: to show how many plates and cups can be saved in the day to day, raising this way awareness to reduce polluting and unnecessary material consumption. But there's more, the traveler plate will give us knowledge about traditions, culture and recipes of each and one of the places it visits. It'll also contribute in building a report on the global food situation.

The strategy: we've found 12 volunteers who during a period of one month each will carry a plate, a spoon and a non-disposable cup, and will use them in local food stalls. In the blog, at the Indie Food site and in twitter (# plateproject), testimonies and pictures of the 12 ambassadors will be registered, as well as of those who wish to join this global performance.

Among the confirmed countries are Mexico, Canada, Fiji, India, Sweden, UAE, Israel, Colombia, Hong Kong, England, Japan and Chile.

In recent years, many people spend much of their day away from home and must find a place to eat at noon. The large number of street/fast-food options, being economical, tasty and diverse, seem to be the best option. For their part, merchants, to reduce costs and facilitate the operation, use disposable dishes (mostly Styrofoam or Polystyrene) to serve and pack food. This has not only caused an overproduction of wastes that harm the ecosystem, but has also begun to impact on health and eating habits in a negative way. For example, beans and maize have been displaced by instant soups high in sodium and other preservatives of dubious reputation that come packed and are heated in styrofoam cups.

When heated, the styrofoam release substances called dioxins, which are highly toxic to human cells; these have been linked to skin cancer, cataracts, and immune system and hormonal changes. The hot temperature of the food makes the Styrofoam peel dioxin in form of vapor, these are attached to food and can not be metabolized by the body, so they remain stored in the walls of organs like the intestine and the liver.

Plastic foam is a highly polluting material for it does not rot or disintegrate. According to data from the Consumer Magazine in Mexico "around 8 million 500 thousand tons of this material is produced, much of which is used to make disposable plates that will be thrown away and that take hundreds of years to disintegrate." The numbers vary according to the size of the object, but it is estimated that a Styrofoam plate can take between 100 and 400 years to unravel, which does not mean that it will reinstate into nature.

Indie Food is an independent nonprofit organization that works for sustainable and gourmet food. Its aim is to disseminate information and connect all those working to change the world, three times a day, from their food choices.

Facebook: Plate Project
Twitter: @indiefood  
Follow the hashtag #plateproject


Contact:
indiefood@gmail.com


martes, 10 de enero de 2012

Reyes, roscas y tamales



En México, el 6 de enero se festeja el día de reyes. Aunque es una celebración de origen católico, ese día todos los mexicanos, sin excepción, comemos con gusto la rosca de reyes, un pan cubierto con azúcar y frutas cristalizadas.  Es común compartirla con la familia- y por supuesto con una taza de chocolate con leche caliente-, pero también se invita a los amigos, o compañeros de oficina y escuela.



Dentro de la rosca está escondido un  muñequito de plástico (anteriormente hecho de porcelana) que representa al niño Jesús. La tradición marca que aquel que lo encuentre,  debe convidar el 2 de febrero, día de la Candelaria, los tamales  (una especie de pan de maíz al vapor).

Generalmente al toparse con el muñequito se provoca la risa de quien está sentado a la mesa, acompañada de comentarios y chistes acerca de quién comprará los tamales, por lo cual, la multiplicación de los muñequitos equivale a la multiplicación de las risas; sin mencionar que representa la repartición del gasto de los tamales entre dos, tres o más personas.
Creo que hay un habitante en mi rosca, como cada año.



Este año a mí me salió el muñequito, hay quien dice que es de buena suerte... No estoy segura, pero bueno, al menos podré elegir el sabor de los tamales en febrero: los de dulce y los de frijol son mis favoritos.


Ya les platicaré más de los tamales.
Por cierto, en Francia y en Nueva Orleans también hay panes de reyes...

Sea Mouthfuls


Zihuatanejo, located in the state of Guerrero on the Mexican Pacific coast, is a wonderful place to relax, to swim, to surf, sunbathe, to walk on the beach, and of course, to eat.
Sunrise on the Pacific
A visit to La Ropa beach always comes along with the traditional snacks and local dishes: fresh fish and seafood. Nothing tastier than sharing a meal with friends overlooking the sea. 
My favorites are the Tiritas de pescado (fish strips), which are strips of raw fish marinated with lemon and lots of onion. Pescadillas are other well known snack: corn tortilla stuffed with marlin, fried and served with salsa. Matched of course, with a cold beer. Just be careful that you don´t sprinkle it with some sand or salted sea water. It happens when you just came out of the waves and eat on the sand separated only by a tablecloth...
Pescadillas on the beach
In the background, a man plays his guitar and sings. Families are laughing and talking. I´m happy, I´ve saved a plate. The water is clean and reflects a beautiful blue color. 

lunes, 9 de enero de 2012

Tiritas de pescado

Tipo de ceviche tradicional de Zihuatanejo, Guerrero


Para 4 personas

800g de pescado firme (marlin o vela)
16 limones
Sal de mar al gusto
1 cebolla morada
Chile verde al gusto
1/2 cucharadita de orégano

Corta el pescado de manera transversal para que no se desbarate.
Exprime el jugo de limón en un tazón hondo. Coloca el pescado cortado en el limón. Deja reposar durante 5 minutos.
Una vez transcurridos los cinco minutos, agrega la sal de mar.
Ralla con un pelapapas la cebolla morada.
Pica y agrega el chile verde y el orégano.
Para servir, retira las tiritas del jugo de limón y acompáñalas con tostadas.


*Receta del restaurante Sixtino´s





viernes, 6 de enero de 2012

Ron caliente y mantequilla

Tragos de ron para que nadie tenga frío.


Ron caliente y mantequilla

1 onza de ron
1 cucharadita de azúcar (de preferencia morena)
1/2 cucharadita de mantequilla de la buena
1 raja de canela
Agua

Pon a hervir un poco de agua con la canela.
Coloca el ron, el azúcar y la mantequilla en una taza. Rellénala con el agua hirviendo.
Pon la raja de canela en tu taza y úsala como agitador.

Bebe, relájate y entra en calor.

*También puedes usar canela en polvo.

Bocados del mar


Historia de la comida en el Plato
Por Raquel Saavedra
Zihuatanejo, localizado en el estado de Guerrero, en la costa del Pacífico, es un lugar maravilloso para vacacionar, nadar, surfear, tomar el sol, salir a pasear y, por supuesto, comer.
Amanece en el Pacífico
Una visita a playa La Ropa viene siempre acompañada de las típicas botanas y platillos locales. Vendedores de pescados y mariscos frescos llevan una probadita de éstos hasta tu sombrilla, nada como compartir un platillo entre amigos frente al mar. 
Mis favoritos son las tiritas de pescado, que como su nombre lo indica son tiritas de pescado crudo marinadas con limón y mucha cebolla morada; seguidas de las pescadillas: tortilla de maíz doblada a la mitad rellena de pez vela o marlin, fritas y acompañadas de salsa. Y para acompañarlas: una cerveza fría. Eso sí, hay que tener cuidado de que no les caiga un poco de arena o se salpiquen  de agua de mar. Suele pasar cuando uno come después de nadar y separado de la arena sólo por una tela que sirve de improvisado mantel.
Pescadillas en la playa
Al fondo, un hombre toca la guitarra y canta; las familias ríen y platican. Me siento feliz de ahorrar un plato y ver que en el agua no hay basura y se refleja un hermoso tono azul.

How to Eat the World in One Plate

1 plate, 12 volunteers, hundreds of stories, thousands of possibilities...
By Raquel Saavedra

The year started and so did the Plate Project. The idea was born from a friend´s joke about all the things that I carried in my purse in order to avoid the use of disposables.

How many disposables could I save if I carried around my own cup and plate? I  gave it a thought it wasn´t an absurd idea, at least trying it I could test its usefulness and leave it aside. For how long? One week? A month? One year?... One month would be enough to count how many plates and cups I could save. But why not go further? The dish could be a comparison tool for the use of disposables in other countries as well as a pretext to tell stories about everyday life from around the world through the scope of the food universe.

I was lucky. When I talked about the project, people accepted and were happy to help. The dish is a symbol, a tiny gesture that can touch many people, whoever joins us at the table, cooks, waiters, the onlookers that pass in front of the street food stands and, of course, whom ever generously takes a little time to read us.

We also added a cup and a spoon...
I hope the travelling plate, as any good traveler, tells stories. Real stories of real people and happy bellies.






jueves, 5 de enero de 2012

Cómo comerse el mundo en un sólo plato

Un sólo plato, doce voluntarios, cientos de historias, miles de posibilidades...

Empezamos el año con el  Proyecto Plato,  una idea que comenzó con la broma de una amiga respecto a todo lo
que llevaba conmigo en la bolsa por mi manía de evitar el uso de desechables.

¿Cuántos desechables podría ahorrar si llevara mi propio plato y vaso? Luego pensé que no era una idea tan absurda, al menos probándola podría comprobar su inutilidad y dejarla de lado. ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Un año?... Un mes bastaba para contar cuántos platos y vasos desechables podía ahorrar.  ¿Y por qué no ir más allá? El plato podía ser un elemento para comparar el uso de desechables en otros países,  además de un pretexto para contar historias alrededor del mundo y la vida diaria que se desarrolla en el universo de la comida.





Fui afortunada: cuando propuse el proyecto, la gente aceptó a ayudarme con gusto y entusiasmo. El plato es un símbolo, un gesto pequeñito que puede tocar a mucha gente, a quien nos acompañe a la mesa, a los cocineros y meseros, a los curiosos que pasen frente al puesto callejero de comida y, por supuesto, a quien generosamente nos dé un poquito de su tiempo y nos lea.
También le pusimos una taza y una cuchara...
Espero que el plato viaje y, como buen viajero, cuente historias, historias reales de gente real y barrigas felices.

martes, 3 de enero de 2012

The Travelling Plate


We took a plate and a cup and sent them in a trip around the world. This plate and cup will travel from country to country throughout the year.  Every month an ambassador/volunteer will be responsible for eating and drinking in this containers. Why? In order to create awareness on the use of disposable products. Is it really necessary to use that many?

Illustration by Víctor García

This plate will keep track of how many disposable plates and cups it can save. It will be interesting to see which countries use the more disposables. Will it be Sweden, India, Mexico?

Other of the goals of the Plate Project is to share the traditions, culture and recipes of each place. The Plate Project volunteers will be sharing their experiences with us. Follow them here and on Twitter with the hashtag #plateproject

*The journey has begun. Started in Mexico on the Pacific coast. Raquel is the first brave volunteer in this experiment. You can read here some of her previous collaborations for Indie Food: Las cebollas en Minamata, Como Japón se sobrepone a los problemas ambientales, Tasty Challenge. 

Plato viajero


Pusimos a viajar un plato y un vaso. Estos irán de país en país durante todo el año. Cada mes un embajador será responsable de comer y beber en ese recipiente. ¿Para qué? Para crear conciencia sobre el uso de productos desechables. ¿Es realmente necesario utilizar tantos?

Ilustración de Víctor García

El plato viajero contará los desechables que ahorra. Será interesante ver cuáles son los países que usan más productos desechables. ¿Será Suecia, India, México?

Otro de los objetivos del Proyecto Plato será conocer las tradiciones, cultura y recetas de cada lugar. Así es que nuestros embajadores estarán compartiendo con nosotros sus experiencias. Síguelos por aquí y en twitter con el hashtag #plateproject

*El viaje ya comenzó, inició en México en las costas del Pacífico. Raquel es la valiente y primera voluntaria. Aquí puedes leer algunas de sus colaboraciones anteriores para Indie Food: Las cebollas en MinamataComo Japón se sobrepone a los problemas ambientales, Tasty Challenge.