martes, 18 de enero de 2011

Economía + ecología= Limpieza de la abuela

Por Luza Alvarado


Fácil y rápido, tips concretos para una limpieza menos tóxica.


Insisto en que las abuelas deberían ser llamadas a dar cursos universitarios. Hay cosas súper útiles en la vida que sólo se aprenden con ellas.  Y con esto me refiero a conocimientos domésticos y cotidianos, como limpiar con productos naturales. 

Además de que son más económicos, evitan la aparición de alergias y la intoxicación en los niños y las mascotas. Parecería una exageración, ¿verdad? Quizás no lo sea: la NRDC realizó un estudio con catorce diferentes productos para el hogar, todos de aroma fresco y delicioso, adquiridos en el supermercado. Encontró que en doce de ellos hay químicos (phtalatos) que alteran el nivel de las hormonas en los humanos.

Si queremos mantener el espacio de trabajo o la casa limpia, desinfectada y libre de olores, una opción menos tóxica pueden ser los productos naturales que usaban las abuelas. Además, como usan productos naturales, no dañan al ambiente de la misma forma que lo hacen algunos productos que encontramos en el supermercado. Aunque cabe decir que, últimamente, da gusto ver que en los anaqueles ya hay más de dos marcas confiables, ecológicas y efectivas, que no necesitan mezclarse con otros productos y exigen menos trabajo físico para llegar al objetivo. 

El kit de limpieza “Abuelita” incluye: 

-Levadura: excelente para quitar el cochambre y las manchas de la ropa.
-Vinagre blanco: es un desinfectante y desmanchador muy barato.
-Jugo de limón: desinfecta y corta la grasa.
-Aceite de oliva: bueno para pulir madera y desprender sustancias coloides (pegamento, goma de mascar).
-Agua, el solvente universal.
-Fibra natural, suficientemente rugosa para tallar y suave para no rayar los muebles.
-Guantes de plástico.

Algunos métodos:

1. Destapacaños: el refresco de cola –aunque no lo crean- es muy poderoso, pero sólo para casos leves. Es prefirable mezclar media taza de levadura y media de vinagre. Se cubre la coladera y se deja que los micoorganismos hagan su trabajo.

2. Limpiar el caño de la tarja: verter una vez por semana una olla de agua hirviendo, con jabón o limon, ayuda a despegar el aceite de la tubería.

3. Para el horno: el cochambre pegado en las paredes es como un hueso duro de roer. Aunque confío bastante en los productos “quitacochambre” del supermercado, se puede recurrir a un remedio más natural: hay que rociar polvo de levadura directamente en las paredes del horno, después se añade un poco de agua y de deja reposar toda la noche. Eso sí, a la mañana siguiente hay que ponerse los guantes y tallar con fibra. 

4. Limpiar pisos y ventanas: confieso que no me gusta mucho el olor a vinagre, pero los resultados son sorprendentes, sobre todo en los pisos. Para trapear, mezcla una taza de vinagre con un litro de agua, además de matar germens y quitar olores rancios, las manchas se van casi mágicamente. También se puede aplicar en pisos de Madera, pero hay que quitar el exceso de humedad con un trapo seco. 

Para las ventanas se usa el mismo principio de agua y vinagre, pero si las manchas están muy pegadas, con media cucharada de detergente se soluciona. Y para dejar los vidrios como de concurso, se quitan las gotas restantes con papel periódico.

5. Baño reluciente. Recién me mudé a un nuevo departamento y excuso decirles el estado del azulejo del baño. La receta de mi madre para esos casos indica ponerse unos guantes, rociar unas gotas de ácido muriático o borax directamente sobre el azulejo, y luego tallarlo con un poco de agua y la ayuda de una escoba vieja. Hongos, manchas y malos olores desaparecen al instante.



Artículo originalmente publicado en Yahoo! Mujer.

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