Mostrando entradas con la etiqueta PPWP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PPWP. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de julio de 2012

Calientito el motemei

Por Luza Alvarado 
Twitter: @luzaenlinea





"Calentiiitooo el motemeeeiii. Lleve motemeiii, motemeiii calentitoooo". 

Escuché el canto a lo lejos y me saltó el corazón. Era el pregonero, el vendedor de motemei. Pensé que no lo volvería a ver porque me había cambiado de casa, pero no contaba con que mi nueva ubicación estaría en su ruta. 

Ha hecho tanto frío que las ventanas están empañadas y es imposible ver hacia afuera. Igual que en los días de lluvia que a uno se le pasa la parada del camión porque desde adentro no se ven más que esferitas borrosas. Abrí la ventana de la sala y me empiné para aguzar el oído. Venía hacia acá. A lo lejos pude distinguir el farolito que lleva colgado en uno de los extremos de la bicicleta. Un farolito con una vela que hoy, con la iluminación de la ciudad, se ha convertido en una metáfora del oficio: un destello que se aferra a morir en el olvido.

Corrí a ponerme el abrigo y las botas. Deprisa, que no fuera a seguir de largo. Una bota, la otra, las llaves. Pasó justo frente a mi ventana. Casi me caigo pero alcancé a asomarme: ¡Señor, espere, ahorita bajo!

Era un milagro. Este vendedor pregonero es uno de los últimos que quedan en Santiago, y parece que también en Valparaíso el oficio ha sido desplazado por las ofertas globalizantes (sushi, pizza, fajitas...). Es un milagro pero también es una pena, porque el maíz que se usa para el motemei es una de las pocas variedades no transgénicas en Chile. Una vez más me lamento por la indiferencia, porque el destino de las semillas originarias está tejido a los oficios tradicionales y a la memoria de los pueblos. 

Mientras bajaba las escaleras a saltos, el canto del pregonero lanzó mi espíritu hasta la ciudad de México. noche de octubre, colonia Roma, vendedor de camotes. El silbato y luego el pregón: ¡Camoteeees, camoteeees! La "e" bien apretada en la garganta, queriendo salirse por la nariz en forma de "i". Otro salto. Mi memoria sonora recorre las inflexiones en las voces de los antiguos pregoneros chilenos: mote de maíz - mote 'e maí - mote maí - mote meí - motemei.  Sorpresa.

Abro la puerta y como un abrazo me envuelve el aroma. Maíz hervido en lejía con fuego de carbón. Maíz ahumado, viento frío. ¿Dónde estoy? Estoy en el mercado de Pátzcuaro a fines de enero, a eso de las 8 de la mañana. El atole de guayaba y las corundas se calientan en un enorme comal. Estoy en Cholula, frente a un puesto de quesadillas a las seis de la tarde, la masa transformándose en tortillas, la marchanta soplándole al anafre, que saca chispas. Estoy en Tlaquepaque, en una antojería, comiéndome un plato de pozole con rábano, bien picosito. Estoy en Santiago de Chile, en invierno, afuera del edificio donde vivo, frente al vendedor de motemei.

–¡Qué suerte tengo! Yo vivía por allá por Bilbao y pensé que ya no lo iba a volver a ver. 
– Ah, sí, usted es la que hacía tortillas con mote –el señor sonrió con toda la cara, le seguían faltando los mismo dientes y se acordaba de mí–. Ahora pasé tarde, sí, pero voy a estar pasando más temprano –movió los plásticos y sacó dos bolsas de medio kilo.
– ¿A cómo son?
– A luca el medio. 
– Deme los dos. 

Nos despedimos felices, quizás yo más que él. Su pregón se perdió al final de la calle mientras yo abría la bolsita en la cocina. Estaba calientito, fresco, tierno. Todos mis sentidos se concentraron en el sabor de la tierra ahumada, húmeda y tibia, todo a la vez. No dejo de repetírmelo: qué suerte tengo.

Los chilenos lo comen calientito con miel o en ensalada, acompañado de pebre o garbanzo. Pero a este mote yo le veo cara de pozole y de gorditas de frijol. Seguro me alcanza con lo que tengo. Y si se acaba, no importa. La semana próxima compro tres paquetes, así puedo invitar a mi gente y que cada quien prepare su versión. 

Acá les dejo el canto del vendedor de motemei. Es el vendedor de Valparaíso. Escúchenlo, es un tesoro. "Calentito el motemei, pela'o el medio".

domingo, 1 de julio de 2012

Plate Project en Chile

Hoy empiezo mis 31 días como embajadora de Plate Project. Me llamo Luza, vivo en Santiago de Chile, soy mexicana, estudio un posgrado en literatura. Soy escritora, lectora, cocinera y danzante apasionada. Tengo una loca afición por los mercados, fijos e itinerantes, porque mi alma urbana melancólica del campo encuentra en esa experiencia una ventana a los ciclos. Cada sábado, llueva, truene o relampaguee, voy por mi dosis de Tierra al mercado itinerante (tianguis, feria) que se pone a seis cuadras de mi casa. Es un mercado pequeño pero hermoso, donde he descubierto productos que muchos chilenos ignoran. Ya les presentaré los de esta temporada. Y agárrense: habrá un par de capítulos dedicados a los productos del mar. 


Santiago de Chile en invierno.
Como les contaba, la mayor parte del día me la paso entre leer y escribir, eso me da la enorme ventaja de poder cocinar y comer en casa. Lo digo sin reservas: el mejor lugar para comer en Santiago es mi casa, cuando mejor significa: barato, variado, colorido, equilibrado, hecho con cariño, mezcla de productos locales con ingredientes viajeros, vegetariano delicioso rayando en lo exótico. Lugares así en Santiago... uf... me sobran dedos para contarlos. Pero haré lo imposible por traérselos aquí. También les voy a compartir lo que viene siendo "el patache", o sea, la comilona al puro chilean estáil, igual que las picadas, los restaurantes, el asado y los platillos del invierno, que a mi parecer son los más ricos. 

Sepan ustedes que Santiago es una ciudad donde no hay comida callejera. O donde la comida callejera se reduce a experiencias tránsfugas, por no decir tristes. O donde hay que ir a buscar los dos puestos rescatables de comida callejera a barrios populares específicos, sólo en fin de semana. Eso sí, son para babear sin control. Bueno, y si no hay comida callejera, ¿dónde están los desechables en este país?  Sobre todo están en los empaques de comida del supermercado, en la comida para llevar y en las fiestas populares. Con eso los chilenos tienen para cubrir una elevada cuota de contaminantes. También trataré de mostrarles cómo es que esto ocurre. 


Anticucho dieciochero: brocheta de carne, protagonista de la fiesta de independencia,
celebrada el 18 de septiembre.
Atrás: vino pipeño con helado de piña,  mejor conocido como terremoto.
Todo servido en material desechable...

Adviértoles: mis experiencias culinarias no representan el habitus chileno, pero eso no quita que sea una observadora respetuosa y siempre dispuesta a compartir la cultura gastronómica de los lugareños. Así que este mes, Plate Project será un cruce entre México y Chile. Y todo lo que quepa entremedio, como dicen por acá.


Pizarra a la salida de un cafecito en el pueblo de Pisco,
Valle del Elqui.





viernes, 22 de junio de 2012

Justice Now!



The march for justice for Li WangYang 


Pure veg on the Plate


It's pure VEG on the plate. All from soy, although we call them barbecued pork (the red cubes on the bottom right), roasted goose (the slight fried texture) and curry (yellowish thing on the left)..... Delicioso.

It's a good time to eat Veg when you are in condolence of a deceased.

Soy sauce duck kindey

Soy sauce duck kidney ate in the midst of a protest for the suspected murder of activists LiWangyang in China. Li is a prisoner due to his participation in the 1989 Tienanmen Sq Massacre and was tortured badly. After his release, he did an interview with a HK media and stated his famous quote: even if I had to lose my head I would fight for the democratization in China,which is believed to have caused his death. It was so unjust that he was 'made to look like committing suicide by hanging himself'!! (and he became blind and handicapped from the torture).

Hong Kong is politically stuck and is 'acclaimed' as the City of Protest. I am proud we are a city of conscience. 

Please join this Petition for Justice to Li.

More about the round the world Plate Project.

Twitter #plateproject 

viernes, 15 de junio de 2012

Panadería en Montreal





Kouign Amann, una de mis panaderías favoritas en Montreal  -¡Y hay un buen número de panaderías!- sirve panes franceses en canastas, envueltos en papel encerado. No hay unicel en este lugarcito lleno del más irresistible aroma a mantequilla... pero igualmente mi pastel de frangipane (almendras) con moras y pistaches estuvo tan celestial como de costumbre en mi plato de peltre. 


Pan de frangipane

jueves, 14 de junio de 2012

I Need Chopsticks!

By Dora Choi


So, other than a bowl, I need a pair of chopsticks! To save cleaning efforts, or maybe they think this is more hygienic, many food stalls nowadays use disposable chopsticks and plastic spoons even if you eat IN. 



Shanghai bun fried and pork dumpling fried. My snack for today.


Sigh.... we need something like this:

Knife & Fork Chopsticks



lunes, 11 de junio de 2012

Plate Project in Hong Kong

First thing the plate ate in Hong Kong: a green tea cheesecake at a tea shop with a cool mint roselle drink at Teakha.



*Dora Choi is traveling with the Plate in this fast Asian city. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Plate in the South Pacific

By Fenton Lutunatabua


Sunset in Suva

Being the plate project ambassador in Fiji has definitely been a lot different than what I expected. I completely agree with what’s at the heart of the Plate Project. To get people to move away from using so many disposables, so before I mention anything else in this blog, I would like to commend the work of all the ambassadors before me, the future ambassadors and especially everyone that is inspired by this project to change their habits and be pro- reusable’s.


The most obvious thing I have noticed since being part of this project was that, Fiji, fortunately for now, hardly uses disposables. The only time disposable packaging is used is in the case of getting take away and sometimes at workshops. Other than that, we always use recyclables.Nevertheless, the reason my interest for this project has been maintained, is because I get to use the Plate Project and get to tell inquisitive on lookers about why im doing so.The other thing I like about this project is that it gives me the opportunity to talk about the local food culture. With that said, I have prepared my favorite local sea food dishes with the hopes that you, can prepare food the same way we do here in Fiji.

domingo, 29 de abril de 2012

Londres en un plato

Por Alex Marin

El plato con mi desayuno
Ya sé, ya sé— Dirán ¿Porqué Esewey ya no dijo nada del plato? Para ser honestos me cayó una tormenta de situaciones inesperadas y tuve que chambear horas extra, pero aún así el plato estuvo ahí.

Para empezar les cuento que andar cargando el plato se convirtió como esos proyectos donde a los adolescentes les dan un bebé de plástico y lo tienen que cuidar para todos lados, sin embargo ha sido una experiencia muy interesante. Sobre todo ver la reacción de la banda.


Vivo en una región bastante "guerrera" de Londres, el barrio de Clapton en Hackney. Sin embargo como parte de los preparativos para los olímpicos la zona ha sido objeto de una gentrificación bastante intensa por lo que, desde Shoreditch hasta Clapton se ha llenado de hipsters, artistas, cuida-planetas... Como uno pues. Así que en general la actitud de reciclar sin parar se ha vuelto popular por acá.

Lo que sí, debo aceptar es un poco complicado es la lavada, cuando la gente me ve caminar al baño con mis cubiertos no sabe que pensar. JE.Viajamos localmente a varias partes. Stratford Upon-Avon, Cambridge... y ahí va el plato.


Echando la KIMCHI BURGER en el mercadito de Chatsworth Road
Generalmente se piensa que en Londres la comida apesta. Y es cierto. No, la realidad es que la oferta de comida es ilimitada. Hay gente de tantas naciones que por ofertas y sabores no paramos. Curry, pasta, caribeño, chino, japonés... ¿Qué quieren? Es más, los ingleses comen más picante que muchos mexicanos por influencia de India. Para los que no lo sabían los Indios (No todos son hindúes) comen mucho más picante que los mexicanos.

Visitamos con el plato el mercado de Chatsworth. Londres está muy orgulloso de sus mercados. Desde su fresísima Notting Hill, el más antiguo Borough Market y los que comienzan como el de Chatsworth donde probamos unas hamburguesas con KIMCHI que es una especie de ensalada koreana picante con col y vegetales. Si quieren saber más pregúntenle a Danny @kimchicult.


Tomando el té, muy inglés @esewey
En este trabajo periodístico la cosa también es buscar lugares inspiradores. Así que en una de esas nos movimos hacia Hamsptead Heath y descubrimos el magdala. Es una especie de cabañita muy inglesa donde puedes sentarte a leer, escribir, echar un vinito y si quieres comer también pero como excede un poco el presupuesto nos limitamos a tomar el té en la tasita del #plateproject por supuesto. Los viernes hace show de comedia con comediantes variados como Sara Pascoe (IT Crowd) y demás personajes de "la onda de la comedia".

Como que ahí no entendieron muy bien el concepto pero igual nos trataron bien. Debo confesar que tomar bebidas calientes se complica por el material pero después de la primera quemada ya lo demás es lo de menos. Con todos los tés y cafés que me he tomado ahí fácilmente se han ahorrado como 50 desechables.

El Reino Unido es de esos países donde TODO te lo empacan.En el súper te venden hasta las frutas en su empaque y después de que llevas tus viandas en empaque individual, por supuesto que te dan OTRA bolsa de plástico para que no te vayas sin hacer publicidad a la calle.

Por ejemplo Wasabi, un restaurante de sushi en formato "comida rápida" vende cada rollito ¡¡¡En su bolsita!!! O sea que después de echarte tu sushi terminas como con una tolnelada de celofán en tu charola. lo que es cierto es que por lo menos en Hackney hay un sistema de reciclado muy eficiente. Cuando notificas a la "delegación"que te mudaste te llevan a tu casa un contenedor de plástico, reciclado por supuesto, donde a lo largo de la semana vas poniendo todo lo reciclable: Vidrio, plástico, cartón, etc.

Los viernes cuando pasa el camión de la basura lo separan por categorías y lo dejan ordenado en la banqueta. Unas horas después pasa otro camión con contenedores separados, se lleva lo reciclable y te dejan tu contenedor para que lo llenes la siguiente semana. Pero bueno, no nos desviemos del tema.


El plato de #plateproject en la rosticería de Harrod's
Uno de los episodios más bizarros fue llevar el plato a Harrod's, la tienda de el fallecido Dodi Al Fayed. Créanme este plato no visitará rosticería mas mamona que esta. En la planta baja hay una especie de mercadito. De verdad es como el mercado de la calle de Campeche pero SUPER MEGA mamón. En una esquina está la rosticería donde sirven un baby chicken exquisito. Hay cola para sentarse en la barra y eventualmente llegan dos que tres choferes a recoger órdenes de alguna celebridad o algún jeque árabe de Kensington. Lo sé porque en la calle de atrás siempre está lleno de Bentleys, Lamborhinis, McLarens y demás.
Por lo pronto me despido y para cuando termine mi mes con el #plateproject, les estoy preparando un vídeo con las experiencias en un divertido formato musical.

En la próxima entrega: El mercado de flores de Columbia Road y un platillo emblemático de Londres EL KEBAB. Así que sigan pendientes, escuchen EL WESO y sigan visitando esewey.com y leyele.net porque estamos haciendo muchas cosas más por acá en Londres.

Cheers!

Indie Food Project #Plateproject

viernes, 24 de febrero de 2012

A Very Montreal Birthday Party



In case I haven’t stressed it enough: Montrealers are blessed with the number of amazing artisanal bakeries. Take my place, in the corner of Fairmount and Montreal: within 2 blocks in 4 directions I can shop at places like Guillaume (specialized in sourdough bread), Cérise sur le Gâteau (Croissants) or Fairmount Bagels, the legendary place where you can get hot bagels covered with sesame and baked in a wood fire oven 24 hours a day. Which is why I volunteered to bring all of the above to my Godson Eitan’s 1-year old birthday party.


His parents had already baked the cake: a Chocolate-Lemon Cream art piece signed Pierre Hermé, which in this case included a “mini me” version for Eitan alone: that is the tradition in Quebec, apparently. And Eitan got two very creamy items -which, as far as he was concerned, didn’t need to be edible- to explore with his hands and share with every molecule of his outfit. And the floor. 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Preaching to the Mile End Choir



It has been a week since I walk around my neighborhood listening to the beat of the enamel plate, spoon and cup I carry in my bag. Now, my neighborhood -Montreal’s Mile End- is probably one of the few where McDonald’s had to shut down. And even though we do have a couple of Starbucks, I wonder who’s there, as everyone else loves supporting our local cafes and bakeries, few of whom use disposable cups or plates.



So… as I show up at my friend Netta’s Birthday party and I produce my plate, no one is shocked: many of the guests already bring their own containers when they buy take-out meals; many of them have thought about it; all of them are thrilled with the idea.

They simply proceed to serve me a piece of vanilla maple glazed cake from Cocoa Locale, a tiny bakery that makes every freelance writer, designer and musician want to become a baker; a piece of home-made pudding chômeur, or “unemployed person’s pudding”, a Quebec classic born during the Depression, made with old bread and maple syrup; and, well, also a piece of Princcess Cake -literally decorated with either Aurora or Cinderella- that someone more inclined to kitsch aesthetics than to food responsibility decided to bring. It takes all kinds, I guess?

At Cocoa Locale


miércoles, 15 de febrero de 2012

The Food Writer’s Predicament



Ok, so I am working full time -the fullest time- for the Cancun-Riviera Maya Wine & Food Festival that is taking place next month in Cancun (crmfest.com).

I spend my time writing, translating and editing stories involving things like the spot prawns Montreal’s Normand Larpise gets delivered every Tuesday from British Columbia, the Green Mole that the grandmother of Arturo Fernández Montes de Oca, from Mexico City’s Raíz, makes for him every year on his birthday, the rice crust stuffed with shrimp and squid that José Miguel García is serving at La Barraca valenciana, in Coyoacan. All with overlapping deadlines, after-hours skype conferences, a couple of sleepless nights.

And mind you, I am not complaining. But I do get hungry -as we all do- but I also get greedy: how can I settle for fried eggs or canned tuna fish?
A whopper has been out of the question for years.

Sometimes I don’t have a choice. But others I manage to treat myself, say, with this pasta recipe I just discovered, made with lemon-ricotta and arugula.


Or this Quebec Trout with (leftover) pasta and asparagus and a yougurt-cucumber sauce.


And one of my favorite salads these days: fennel, cilantro and pistachios.


My next project: to recreate the cod I just found in The Family Meal, a book about the food that the staff at elBulli used to eat throughout the season. A jewel!

By the way, Ferran Adrià is one of the guests at the Festival, where he will speak about The Future of Cuisine after elBulli in a panel with Jacques Pépin, Enrique Olvera, Mara Salles and Normand Laprise. More details at: cancunwinefoodfest.com 

Did I say back to work now?

jueves, 2 de febrero de 2012

Bakery in Montreal




Kouign Amann, one of my favorite bakeries in Montreal -mind you, there are quite a few!- serves French pastries in straw baskets, wrapped in wax paper. No styrofoam in this tiny place filled with the most irresistible smell of butter... but my frangipane cake with berries and pistacchios was as heavenly as usual on my enamel plate.

Frangipane cake



lunes, 30 de enero de 2012

Ciudad de México: Lenta pero voraz


Por Raquel Saavedra

La ciudad de México, una de las más pobladas del mundo, está llena de gente hambrienta. Siempre tiene comida disponible al alcance, y a la mano, del consumidor. Siempre.
En los mercados, calles y avenidas se pueden observar los puestos fijos y los vendedores ambulantes, el carrito empujado a pie o en bicicleta, o simplemente un cajón de madera lleno de dulces que el vendedor carga con sus manos; en las tiendas departamentales, el restaurante o la sección gourmet; en los centros comerciales la zona de comida rápida; en las oficinas la maquinita expendedora de galletas y papas; en las escuelas, la tiendita o la cafetería, y a la salida el vendedor de papitas con salsa y paletas heladas.
Como en todas las grandes ciudades hay servicio de comida a domicilio: garantizado. Tendrás en menos de 30 minutos mucha comida de dudosa calidad a precios excesivos y empacada en un montón de recipientes desechables innecesarios.

Cuando nos transportamos, también hay comida. Si viajas en metro o autobús, subirán vendedores ofreciendo dulces; en las estaciones de trasbordo están los puestos establecidos que se llenan durante la hora de la comida. Si viajas en automóvil,  vendedores ambulantes pasean entre los coches vendiendo botanas, chicles, golosinas y botellas de agua...




Es una de las ciudades más lentas del mundo, en sus  avenidas principales se logra avanzar  a sólo 6 u 8 km por hora. A veces imagino que llegará el día en que alguien tome tu orden en una esquina y te entrege tu comida en el siguiente semáforo. 
Con toda esta comida, moviéndonos a esta velocidad y consumiendo tanta chatarra,  no me sorprende que en el 2013 México ocupará el primer lugar mundial de obesidad, primer consumidor de refrescos y primer lugar en casos de diabetes.
La dieta tradicional en México era muy nutritiva; sin embargo, se ha ido reemplazando por la comida empacada, y el consumo de bebidas hechas a base de frutas se sustituyó por refrescos.

Tengo una firme opinión:  mientras uno no consuma alimentos empacados ni refresco, puede comer moderadamente carbohidratos, grasas y azúcares sin que éstos afecten la salud.
Prometo que en mi platito azul no verán comida chatarra ni bebidas carbonatadas en mi tacita de peltre.  Te invito a que pruebes dejar de lado todo lo que venga en una bolsita sellada o en una botella de plástico, al menos por un mes. 

martes, 24 de enero de 2012

Dinner at the Fair


A friend came from abroad to spend her holidays in Mexico. During her stay she visited several cities and Mexico City was one of them where I volunteered as her personal tour guide. We went to some museums, churches, markets and squares, but to show her a different side of the city life I took her to the fair with some friends. 
Like any local fair, there was several types of games, bumper cars, carousels and a mechanical bull. There was also a wizard announcing to predict one´s fate and a tent that invited people to meet "The Woman-Lizard" Esmeralda; however, as usual, the biggest attraction was the food. 
Taco stands, cotton candy, ice cream, hot-dogs, burgers... Choosing was hard. I started with one of my favourites: "esquites" white corn seasoned with mayonnaise, cheese, lime and chile powder; usually this are served in Styrofoam. I initiated the Plate Project with a simple, "Could you serve my esquites in this cup, please?, and was happy to hear, "Of course my güerita" (In Mexican markets and street stalls, sellers call their buyers Güerita (blondie) regardless of the color of their skin or hair. This custom is used partly because (unfortunately) there is a belief that being called Güerita is flattering and partly because of the habit to do so. Maybe it's time to ask the sellers to call us otherwise!)

I was able to save a Styrofoam cup from this experience and my friend, hearing about  The Plate Project for the first time, was so excited that she asked to borrow my plate to eat pancakes. We continued our tour through the city: cups and plates saved, full bellies and happy hearts.  Next stop: Garibaldi, no visit to Mexico is completed without a night of tequila and Mariachi music!

lunes, 16 de enero de 2012

Comida en la feria


Una amiga vino del extranjero a pasar un tiempo en México, en su recorrido por varias ciudades visitó el D.F por un fin de semana. Le ofrecí mostrarle la ciudad y la llevé a conocer museos, iglesias, mercados y  plazas, pero para enseñarle una cara distinta de la vida en México y variar un poco su agenda fuimos a la feria con algunos amigos.
Como en cada feria, había varios tipos de juegos: carritos chocones, carruseles, un toro mecánico, juegos de destreza, uno que otro lector de cartas que anunciaba poder predecir la suerte y hasta una carpa en donde invitaban a conocer a “Esmeralda la mujer lagarto”. Sin embargo, la mayor atracción es la comida.
Puestos de tacos,  algodón de azúcar, helados, hot dogs, hamburguesas... Elegir algo fué difícil. Yo empecé con uno de mis favoritos, los esquites: granos de maíz sazonados con mayonesa, queso, limón y chile. Normalmente se sirven en unicel, “¿Por favor, me los puede servir en mi tacita?”, “Cómo no güerita” (en México, en los mercados y puestos callejeros los vendedores llaman "güerita" a sus compradoras, ya sean morenas o rubias, en parte porque desgraciadamente existe la creencia que ser  llamada así es halagador, y en parte por la fuerza de la costumbre de hacerlo. Creo que es momento de pedirles a los marchantes que nos digan de otra manera...)

Ahorré un vaso de unicel y uno de mis amigos al conocer el proyecto y entusiasmado al respecto me pidió mi plato prestado y comió pancakes,  que en México son mejor conocidos como “hot cakes”, vasos y platos ahorrados, barriga llena y corazón contento. Continuamos el tour por la ciudad, siguiente parada: Garibaldi, ninguna visita a México se siente completa si no hay una noche de tequila acompañado de musica y Mariachi.

jueves, 12 de enero de 2012

Plate Project

Plate Project: around the world without disposables
Press release

Indie Food starts this year with the sustainability campaign Proyecto Plato / Plate Project, with which we aim to create environmental awareness and reduction of the consumption of Styrofoam and other disposable contaminants in the food industry.

Inspired by The Uniform Project (theuniformproject.com), as of January 2012 we'll put a plate to travel around the world throughout 12 countries returning to Mexico in 2013.

The main objective: to show how many plates and cups can be saved in the day to day, raising this way awareness to reduce polluting and unnecessary material consumption. But there's more, the traveler plate will give us knowledge about traditions, culture and recipes of each and one of the places it visits. It'll also contribute in building a report on the global food situation.

The strategy: we've found 12 volunteers who during a period of one month each will carry a plate, a spoon and a non-disposable cup, and will use them in local food stalls. In the blog, at the Indie Food site and in twitter (# plateproject), testimonies and pictures of the 12 ambassadors will be registered, as well as of those who wish to join this global performance.

Among the confirmed countries are Mexico, Canada, Fiji, India, Sweden, UAE, Israel, Colombia, Hong Kong, England, Japan and Chile.

In recent years, many people spend much of their day away from home and must find a place to eat at noon. The large number of street/fast-food options, being economical, tasty and diverse, seem to be the best option. For their part, merchants, to reduce costs and facilitate the operation, use disposable dishes (mostly Styrofoam or Polystyrene) to serve and pack food. This has not only caused an overproduction of wastes that harm the ecosystem, but has also begun to impact on health and eating habits in a negative way. For example, beans and maize have been displaced by instant soups high in sodium and other preservatives of dubious reputation that come packed and are heated in styrofoam cups.

When heated, the styrofoam release substances called dioxins, which are highly toxic to human cells; these have been linked to skin cancer, cataracts, and immune system and hormonal changes. The hot temperature of the food makes the Styrofoam peel dioxin in form of vapor, these are attached to food and can not be metabolized by the body, so they remain stored in the walls of organs like the intestine and the liver.

Plastic foam is a highly polluting material for it does not rot or disintegrate. According to data from the Consumer Magazine in Mexico "around 8 million 500 thousand tons of this material is produced, much of which is used to make disposable plates that will be thrown away and that take hundreds of years to disintegrate." The numbers vary according to the size of the object, but it is estimated that a Styrofoam plate can take between 100 and 400 years to unravel, which does not mean that it will reinstate into nature.

Indie Food is an independent nonprofit organization that works for sustainable and gourmet food. Its aim is to disseminate information and connect all those working to change the world, three times a day, from their food choices.

Facebook: Plate Project
Twitter: @indiefood  
Follow the hashtag #plateproject


Contact:
indiefood@gmail.com