Foto ©George Rustchevsábado, 30 de octubre de 2010
Sonidos de noviembre
Foto ©George RustchevPomplamoose, música indie sabor toronja

viernes, 29 de octubre de 2010
La ruta del erizo de mar
La primera vez que probé un erizo de mar no estaba segura del sabor. Era tanta la emoción de mis anfitriones que no quise defraudarlos, así es que me comí todo el carpaccio, recién aliñado, en el mercado de mariscos de Santiago de Chile. Frente al plato vacío, no estaba segura de si me había gustado o no el sabor del erizo.
Años más tarde tuve la suerte de volver a Santiago. En la mesa de los anfitriones, una ensalada: erizos, cebollín y un poco de aceite de oliva. No podía dejar de comer. El plato era verdaderamente una delicia. Entonces me surgió una pregunta: ¿es el erizo de mar un sabor que se aprende o mi paladar había madurado en los últimos años?
Tiempo después me encontré en una degustación de productos de Baja California en el DF. Mi emoción al imaginar que todos en México comeríamos erizo, se vino abajo al enterarme de que el 90% del producto era exportado a Japón.
El maestro del sushi detalla que entre los erizos de mar hay diferentes variedades y calidades. En Japón se consumen principalmente dos: murazaki uni ybafun uni, el primero más pálido que el segundo, mucho más apreciado. El bafun uni resulta muy cremoso y untuoso al paladar, con un color amarillo brillante casi anaranjado, y es altamente apreciado en las barras de sushi japonesas.
Sin dudarlo, pedí los dos platillos que encontré en el menú: una gelatina como entrada y una pizza, ambas con el erizo como ingrediente principal, una prueba más de su versatilidad.
jueves, 28 de octubre de 2010
Instantánea 1: Sandía

miércoles, 27 de octubre de 2010
Agricultura gourmet
Entrevista con Mexican OrganicsTres mentes ingeniosas y con ganas de hacer las cosas bien, tres hermanos: Pablo, Alejandro y Fernando, son los creadores de Mexican Organics, proyecto que impulsa a pequeños y medianos productores del campo y reconoce la biodiversidad de México.
martes, 26 de octubre de 2010
Canguros y cocodrilos

Por Natalia Myr
Australia, más que vinos: sabores locales y productos de calidad.
Conocemos poco la gastronomía australiana, quizá debido a su lejanía o a que la dieta australiana está llena de productos desconocidos para el resto del mundo, lo que la hace tan difícil de reproducir en otras latitudes.
Australia es tan grande que el clima, la vegetación y las especies animales varían de un lugar a otro. Su terreno es muy apropiado para el cultivo de la vid, por lo que Australia ha ganado fama a nivel mundial por su producción de vinos de muy alta calidad.
Su población es pequeña y la gran mayoría vive cerca de las costas, su gastronomía incluye muchos productos del mar, siendo los crustáceos los favoritos.
Su cocina está llena de influencias británicas como consecuencia de su historia; los estofados y pasteles de carne son muy populares. La ingesta de proteínas animales es muy alta: carne de res y cordero, pollo y emú (ave endémica), avestruz y búfalo, el cocodrilo y el canguro. La gastronomía australiana es mucho más que vinos.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Estás en repostería, ¿verdad?

"Las mujeres tienen que ser más precisas para sobrevivir en cocinas dominadas por hombres. Nosotras tenemos que ser el doble de buenas que los hombres para recibir la mitad del reconocimiento." - Ginny W
Por Ginny W*
Traducción de Ana T. Hernández
Foto: Chef turca Ebru Akpinar©Daily News, Estambul
No puedo decirles cuántas veces lo he escuchado.
“Estás en repostería, ¿verdad?”
Soy mujer, así que claro que estoy en repostería. Lo escuché durante toda la carrera, lo he escuchado en restaurantes y viniendo de extraños que conozco de vez en cuando. Es bastante cansado.
Supongo que cada industria tiene su propia versión de la frase. Una amiga de pelo azul que es ingeniera de software, afirma que lo que a ella siempre le dicen es, “Estás en marketing, ¿verdad?”
Pues en las cocinas, es la repostería.
La repostería es tierna y azucarada y delicada y bonita, así que, obviamente, es trabajo de mujeres.
Las reposteras no tienen que acoplarse a la cultura híper-masculina de los cocineros de línea, pero, por otro lado, esto hace que las “perras de la masa” sean fácilmente descartadas por el resto de la cocina. Ellas no tienen que responder a las novatadas y el acoso, pero tampoco son tomadas en serio. Lo que sí deben aguantar, una y otra vez, son las mismas “bromas” y “juegos” que hacen las mujeres que trabajan en la línea, además de una retahíla de estupideces sobre lo inútil y aniñado que resulta su trabajo. También deben soportar el robo de ingredientes y preparaciones de los cocineros de línea, porque, pues, la repostería no importa, lo pueden repetir, no es para tanto.
Feministas y sociólogas han discutido largo y tendido sobre cómo el mercadeo y consumo de comida está muy dividido por el género. Y de verdad lo está. Lo que la mayoría de la gente fuera de la industria no necesariamente comprende es que la preparación y el estilo de la comida también están muy divididos.
La alta cocina es masculina. La comida reconfortante es femenina. La gastronomía molecular es masculina. La respostería es femenina. La salsa barbecue, la comida condimentada, cualquier cosa con sabores fuertes y audaces y estilo innovador es masculina. Las sopas, estofados, asados y, ejem, pays – comida casera – son femeninos.
El año pasado, el Astor Food and Wine Center de Manhattan organizó un panel sobre las diferencias existentes entre los chefs de ambos sexos. Cada uno de los cuatro panelistas probó cinco tiempos, cada uno de dos platillos con el mismo ingrediente principal, uno preparado por una mujer, el otro por un hombre. Los panelistas intentaron determinar de quién era cada plato. Como era de esperarse, no encontraron ninguna diferencia significativa y se equivocaron tanto como le atinaron.
Sin embargo, los panelistas hicieron una lista con sus nociones y clichés preconcebidos, los cuales incluían:
- Las chefs usan especias más sutilmente que los hombres
- A los chefs les encanta usar muchos utensilios para cocinar (cuidado Grant Achatz)
- Las chefs cocinan para cuidar y alimentar el alma de la gente, mientras que los chefs cocinan para competir e impresionar.
- Es más probable que las chefs cocinen conmovedora comida “al estilo de la abuela” en comparación a sus colegas masculinos, quienes probablemente prefieren la cocina más técnica y apantallante.
- Los chefs prefieren cocinar carnes rojas; las chefs son más propensas a cocinar comida rosada y usar flores comestibles.
- Las chefs son más precisas. Siguen instrucciones con más cuidado que los hombres.
- La comida de las chefs es más sutil y sofisticada, mientras que sus compañeros cocinan con más audacia y sabor, comida con más testosterona.
- Las chefs cocinan con su alma y corazón, mientras que los chefs cocinan con su cabeza y sus partes pudendas.
¿Los hombres cocinan con sus partes pudendas? ¿Entonces qué, revuelven las salsas con sus pitos? Recuérdenme nunca volver a comer en un restaurant que tenga un chef hombre. Y, ¿qué chingados es “comida con más testosterona”? ¿Hablan de Ostras de las montañas Rocallosas, o le están inyectando andrógenos a la carne o qué? ¿De qué chingados hablan?
El único estereotipo que trataré es la noción de que las chefs son “más precisas” y que “siguen instrucciones con más cuidado”. ¿Saben por qué ocurre eso? Por que las mujeres tienen que ser más precisas para sobrevivir en cocinas dominadas por hombres. Nosotras tenemos que ser el doble de buenas que los hombres para recibir la mitad del reconocimiento – la misma vieja historia conocida por mujeres de todos los campos.
La parte del evento a la que puse link, es el resumen de uno de los panelistas, Ed Levine de SeriousEats, quien después de admitir que nadie en el panel pudo identificar sistemáticamente alguno de los platillos como de hombre o de mujer, y que “es imposible deducir de vista y degustación si un plato fue creado por un hombre o una mujer”, después de aceptar que los mentores importan más que el género, y que todos los chefs son “influidos e inspirados por miembros de la familia de ambos sexos”, aún así insiste en que el estilo culinario tiene que ver con el género a la par que con la experiencia y personalidad, que el género “definitivamente afecta la manera de cocinar de los chefs”, aunque “ningún chef o panelista pudo articular cómo y porqué exactamente”.
Maldito esencialismo de género pendejo. ¿Qué chingados? ¿Qué parte del panel les hizo pensar que el género tiene algo que ver con cómo cocina un chef? Ninguna. Solamente estereotipos y preconcepciones.
A las mujeres se les deja fuera de los restaurantes de “cocina masculina”, más que de otros restaurantes, y otras mujeres cocineras usan la misma norma estereotípica que tienen los hombres. Este es un extracto de la entrevista con siete mujeres chefs, a la que ya he hecho alusión antes:
¿Las mujeres y los hombres cocinan distinto?
SJ: Creo que las mujeres cocinan comida diferente, y creo que las mujeres cocinan mejor comida. Viene más del corazón y del alma. Veo todo este asunto de la gastronomía molecular y pienso “Juguetes de niños”. Sólo están fascinados con la tecnología y los juegos de química. Me parece que nosotras hacemos comida que sabe mejor. Perdón, sé que eso no es políticamente correcto.
RC:. Estoy de acuerdo. La comida de mujeres es, en gran parte, más accesible y fácil de entender, es más amigable y reconfortante, y no se enreda con todas esas modas locas.
SJ: Le veo mucha técnica a la comida masculina.
AB: Tengo una amigo inglés que es cocinero, y dice que la comida que más lo ha conmovido siempre ha sido aquella preparada por mujeres. Quizá por qué es comida reconfortante o por qué es muy maternal.
JW: O quizá solo le gustaba la idea de que le cocinara una mujer.
Cuando todo el mundo te dice las mismas pendejadas, es difícil no creerlas. Las pocas que no estamos de acuerdo, que queremos jugar con “juguetes de niños”, que nos gustan las técnicas, el equipo y las mamadas innovadoras, somos extrañas incluso en círculos de otras cocineras y chefs ninguneadas. Si no embonas con nadie, hombres o mujeres, la vida culinaria se vuelve más dura.
Y la pregunta sigue haciendo eco en las bocas de hombres y mujeres por igual: Estás en repostería, ¿verdad?
Y no, nunca lo he estado y nunca lo estaré. Y cocinaré cómo se me hinche la gana hacerlo.
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*Artículo publicado y traducido con el permiso de Ginny W, autora del blog One's Own Kitchen, Women and Cuisine.
Ginny W es una gastrónoma treintañera, feminista y restaurantera. Está muy cansada de la cultura masculina dominante en la cocina profesional, y está tratando de resolver esa situación en su propia cocina.
Ana T. Hernández estudió Letras Inglesas en la UNAM y el diplomado en creación literaria en la escuela de la SOGEM. Es traductora y se encuentra escribiendo su primer libro de cuentos.
Chef, creador de placeres

Por Claudia Luna
A veces no tienes tiempo ni de beber un poco de café. Corres por toda la cocina buscando el mejor ingrediente para la sopa, tocas y hasta hablas con los ingredientes, ves las comandas amontonadas sobre la línea, los meseros esperan a que entregues el plato bien servido ¡Me lo llevo! No, espera, falta el perejil.
En la cocina, el tiempo parece que no existe, las horas corren rápidamente. Afuera llueve sin que te des cuenta, pasas interminables horas preparando el menú con dedicación y esfuerzo. Tu familia: cucharones, ollas, especias y sartenes.
Sabes que no sólo se trata de cortar, picar, moler o triturar, sabes que cocinar es una caja de emociones que se abre en el momento de estar parado frente a la estufa. La dedicación y perfección se saltean junto con las verduras.
Ser chef es una profesión honesta y noble, capaz de crear emociones con sabores, de perfumar sueños, recuerdos y memorias.
Gracias por placer visible, gustativo, sonoro y olfativo que conlleva cada alimento.
viernes, 15 de octubre de 2010
De eso de lo que sólo cierta emoción entiende

Me ensartas en las galerías que construyes en el aire arrancándome los ojos,
me conviertes en rebaño y soy cordero, en tanto me dibujas en lienzos pautados con firmeza,
en esta cárcel en que te rindo culto y firmo el armisticio, en medio de tus fuegos envolventes,
y obedezco los decretos de la república que impones en la dulce tiranía en que por ti muero.
Puntillismo infinito es tu receta para siempre, siempre y cuando yo cumpla tus preceptos y liturgias,
y eso será siempre, y tú lo sabes, como sabes queso y en mi simpleza el último de tus súbditos,
el más ferviente admirador de tus besos y conjuros, tus caprichos, tus designios inmortales.
El plinto soberano que me haces se hace jardín del que no escapo, aunque sabes que nunca escaparía,
en que tu satisfacción y tus ojales florecen en macetas infinitas llenas de condimentos insaciables,
y juegas y me das de bofetadas hasta saciar tu apetito de venganza, tu hambre y sed de mis balcones,
y tus ondas expansivas me confunden en medio de tus guisos y llega la hora de morir en el único regazo.
Guantadas enguatadas de gata y de acero capaces de modelar con pericia alquimista el calendario,
entregadas a su tarea, en este sacerdocio en que me sumerges a tu antojo en un mundo nuevo...
Manos abiertas, fogones de cinco dedos, olla, aceite, sal, pimienta y cuchara de caña para que suene,
en tanto bailo en el mar de lágrimas que me deshace y es tu gozo en mi donación total que me consagra.
El pentagrama de mi vida se hace entonces permanente, y yo ya siendo tú contigo me desintegro
en los ingredientes favoritos: agua, tierra, fuego, aire..., en las cosas que a los demás se esconden,
y haces de mí un ser soluble en estos mismos versos que no verán la luz más que en tus ojos, los únicos posibles...
Calamares al minuto
Dora Choi nos presenta el mercado de mariscos de Seafoods Island en Saigón. Una breve mirada a lo que promete ser una gran aventura culinaria.
"Hola amigos de Indie Food. Estamos en un pequeño pueblo de pescadores en Sai Kung, Hong Kong y les voy a enseñar los mariscos. En los restaurantes de mariscos de Hong Kong nos gusta mostrar todos los productos que hay.
Este restaurante en particular es muy famoso por sus cortes de sashimi de calamar. ¿Ven qué frescos y hermosos son? Es muy interesante y siempre atrae a muchos turistas y clientes locales. Aquí vemos las langostas (aunque estas no son locales); muchas variedades de cangrejos, almejas y tipos de pescados, son caros pero muy apreciados.
Algo muy especial sobre la manera china de cocinar mariscos es que por lo general los preparamos al vapor, cocinar al vapor ayuda a conservar los sabores propios de los ingredientes, así es que ya veremos más adelante cómo se preparan pero tradicionalmente los cocemos con salsa de soya o ajo y son muy sabrosos."
Dora Choi, corresponsal Indie Food-Hong Kong.
jueves, 14 de octubre de 2010
Insospechada Denominación de Origen





martes, 12 de octubre de 2010
Playlist de octubre
Ensenada: gastronomic conscience
By Carlos Cohen Ensenada, during the grape harvest (vendimia) is wine, feast and food; it’s talking about celebrating the arrival of the grape crop (from August until October in this hemisphere); it‘s expecting for work, the beginning of a new cycle; it is waiting for the Paella or Lobster Feasts, the Wine Showcase, the feast of each winery; all of these are common, but, as I’m living in this privileged area, I think I should share something even more important, an ongoing fact which happens every day, every season: the gastronomic conscience.
Ensenada is impressive not for being in a “gourmet fashion” or for having excellent fish tacos, burritos, lobster with beans, or conos de frijol, but because its dwellers are really attentive to freshness provided by the ingredients in their dishes. I’m not saying that everyone does, but one can find this ideal element from the most modest homelike restaurant (fonda) to the fanciest place.
What’s usual around here is to think about the delight that comes within freshness, because people are aware of food treasures which surround them (sea and soil). Every day I’m surprised about seeing someone who has decided to use flowers from the thousands rosemary growing in the area, as an innovative ingredient; watching that people prefer to buy lamb from a neighbor rather than buying some frozen rack from New Zealand; feeling the patience of some who wait and wait for time to say when a product has reached its best; knowing that most know and consume local wine before any other; restaurants, more often, deciding to consume products organically grown in small plots; many buying and promoting cheese and bread produced in the region. Ensenada is rich because of those who make and offer authentic seasonal cuisine.
When living in Ensenada you clearly know you're eating food which you could have seen alive. Each of these could have been walking, growing, swimming or flying right before it became part of your meal.

This is what makes Ensenada, at least for me, a paradise of grastronomic conscience; something which must be shared, taught and promoted.
lunes, 11 de octubre de 2010
Algo sobre el biodinamismo
Es una práctica agrícola ecológica que data de 1924. Según Rudolf Steiner, su principal impulsor, se basa en la interrelación de los minerales, las plantas, los animales y el ser humano con los ritmos del cosmos. Los productores biodinámicos aseguran que los ciclos de la luna y la posición de las constelaciones ejercen influencia sobre la vida vegetal, al igual que está comprobado que lo hacen sobre las mareas o el momento de parto de las mujeres embarazadas.
¿Abono biodinámico?
Estudios publicados en la revista Science afirman que la calidad del abono biodinámico, conocido como el “preparado 500”, es mucho mayor incluso que la del abono orgánico; se ha comprobado que aumenta la actividad microbiana de la tierra y favorece la oxigenación, dando como resultado productos con sabores naturalmente más intensos.
domingo, 10 de octubre de 2010
El gato que duerme
Texto y fotografías de Paz Merino
En las montañas de Japón, Nikko se levanta con el esplendor de sus templos budistas y shintoistas llenos de sabiduría y belleza.
En una de las puertas de la capilla shintoista Tosho-gu se encuentra el Nemuri-Neko (el gato dormido), una representación tallada en madera de un gato que duerme plácidamente mientras que del otro lado del muro la escultura de dos pájaros que vuelan libre y tranquilamente evocan la paz.

Derecha, la tienda de galletas en Nikko.
El servicio es extraordinario. Mazakazu, el encargado del lugar, nos ha enviado té verde y galletas para degustar. Las pruebo con curiosidad, en la boca descubro sabores de wasabi y ajonjolí. La idea de galletas picantes con una taza de té me toma por sorpresa, así es que me decido a probar las galletas dulces. Extrañamente, me es difícil distinguir esa línea entre lo dulce y lo salado que en el mundo occidental parece tan definida.
Luego llegan los dulces de arroz, mochis, como les llaman. Pasta de arroz cocida al vapor, en este caso nos han traído mochis de chocolate espolvoreados con cocoa. La atmósfera del lugar es tan agradable que entre los dulces en la mesa, el té verde y el sonido del agua que corre en la pequeña fuente el tiempo pasa rápidamente.
Galletas de wasabi, flor de cerezo, algas, ajonjolí, azúcar o sal, son preparadas diariamente.

